EL VALLE DE LA FUENFRÍA Y SU CALZADA ROMANA


  El valle de la Fuenfría está situado en la zona central de la Sierra de Guadarrama (perteneciente al Sistema Central). Está dentro de Cercedilla y hace de frontera natural con la provincia de Segovia.Este valle está orientado de norte a sur y la vertiente de sus aguas está orientada al sur. Tiene una longitud aproximada de 6 km y una anchura media de 2,5 km, la calzada romana que comunicaba Titulcia (población próxima a Aranjuez) con Segovia (La localidad de Segovia fue un núcleo de población importante durante la dominación romana y en la época del emperador Augusto se mandó construir su famoso acueducto), atravesando la sierra de Guadarrama por el puerto de Fuenfría. Esta vía de comunicación fue construida en el siglo I d.C. en tiempos del emperador Vespasiano. Se corresponde con la Via XXIV del Itinerario de Antonino, que unía Emerita Augusta (Mérida) con Caesaraugusta (Zaragoza). Esta calzada romana fue declarada Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid en 1981.

  El tramo de calzada romana recuperado tiene una longitud de unos cuatro kilómetros, desde Cercedilla hasta el puerto de Fuenfría. El primer tramo de la calzada romana, con algunos añadidos y restauraciones posteriores, es el mejor conservado de esta impresionante obra arquitectónica civil. Hay tramos donde la erosión de la lluvia ha dejado al descubierto los bloques de piedra y el trazado de la calzada forma grandes escalones.

Es importante observar una construcción que ha sobrevivido a dos mil años de historia y dieciocho siglos de uso en un tiempo, el actual, en el que la mayoría de los edificios se construyen para cortos periodos de tiempo.

  Transcurren numerosos arroyos, pero el principal es el arroyo de la Venta, al que atraviesan tres puentes romanos vinculados a la calzada. La vegetación en este paraje es muy abundante, y el bosque de pino silvestre cubre la práctica totalidad de la superficie del valle. Existen árboles de hoja caduca en las riberas del arroyo de la Venta, junto con zonas de matorral de alta montaña por encima de los 2.000 metros y roquedales a esa misma altitud.

  Para llegar a ella hay que ir a el parking de Majavilán; de ahí se llega al primer puente romano (Puente del Descalzo) construido para salvar los arroyos que bajaban de la montaña. A un kilómetro se encuentra la conocida como pradera de los Corralillos, dejando el arroyo de Fuenfría a la derecha. Continuando con la ascensión, hay que cruzar otro puente, el de En medio, tras el cual la pendiente se hace más fuerte….hasta llegar al puerto de Fuenfría.

  Es un recorrido entre los pinares de la sierra de Guadarrama para conocer un camino de otras gentes, de otros pueblos y de otros tiempos.

Geología: La Sierra de Guadarrama, como tal, “nace” en la era Terciaria, momento en el que tienen lugar los movimientos alpinos. Por las características de las rocas existentes los movimientos orogénicos no producen pliegues, sino fracturas dando lugar a bloques desnivelados. Dando origen a sus cumbres y collados circundantes.

Más tarde, la erosión desgastaría las laderas, dando lugar a valles como el de la Fuenfría.

Las rocas que podemos encontrar, en el Valle de la Fuenfría son, básicamente, dos: granito y neis.

Vegetación: Se caracteriza fundamentalmente por la presencia del pinar, que cubre ambas laderas, dejando apenas una franja de matorral y pastos en las zonas altas, alternando éstas con las zonas rocosas. Pero, a pesar de este aspecto, no es tal la uniformidad, pudiendo dividir el valle en distintos hábitats:

Ribera y prados bajos: La parte más baja del valle estuvo ocupada por fresnos y robles, hoy ha sido aprovechada por el hombre para crear prados donde alimentar su ganado, produciéndose una notable transformación en el paisaje y subsistiendo la vegetación original en los márgenes de los cursos de agua.

Pinar: El bosque de pino del Valle de la Fuenfría, junto con los de Valsaín y Navafría, forma parte de la mayor masa de pino silvestre del Macizo central. Este bosque no es homogéneo, y así podemos ver ejemplares de tejo y serbal junto a los ríos, acebedas en las zonas más umbrías, chopos temblones en el barranco de la Navazuela, ejemplares de pino negro en Peña Aguila, etc.
El sotobosque de este pinar varía con la altitud, estando compuesto por retama blanca, retama negra, zarzas, rosales silvestres, helechos, etc.

Fauna: Según la zona del valle en la que nos movamos vamos a encontrar, corzos, jabalíes, tejones y zorros. Anfibios en los cursos de agua, encontraremos sapos comunes, ranitas de San Antonio, ranas, etc.

Lagartijas roqueras, lagartos verdiazules, eslizones y víboras hocicudas representan a los reptiles, pero la mayor variedad la componen las aves, cuya lista es casi interminable: cernícalos, cornejas, urracas, arrendajos, luganos, verdecillos, escribanos, pinzones, herrerillos, capuchinos, carboneros, agateadores, collalbas, lavanderas, currucas, buhos, cárabos, lechuzas, vencejos, milanos, mirlos, etc y, con un poco de suerte, veremos buitres leonados o águilas, calzadas o perdiceras.

Senderismo:El Valle de la Fuenfría es, y ha sido, la “meca” para aquellas personas que disfrutan caminando por el monte. A lo largo del tiempo se han ido abriendo trochas y sendas que hoy la Agencia de Medio Ambiente, a través de sus servicios de Senderos Guiados y Autoguiados, se encarga de mantener marcadas y utilizables todo el año.

Las sendas contempladas en este programa son: La Calzada Romana, Pico de Majalasna, Los Miradores, La Calle Alta, Camino Puricelli, Por el GR-10 y El Camino Schmid.

Triptico Caminería historica del Valle de la Fuenfria

Algo más de historia y arqueología sobre la Calzada romana en el siguiente documento:

Articulo sobre la Vía Romana de la Fuenfria. 2007